Del libro: Núñez de Arco, Jorge. La Victima. Ed. Proyecto Sucre Ciudad Universitaria. Sucre. 2004:362-376

 

CASO Nº 5.­

SE TRATA DE UN EX POLICÍA, QUE EN PLENA CALLE ASESINA A SU EX MUJER A PUÑALADAS Y LA DEFENSA APELA ENFERMEDAD MENTAL. ESTE ES EL INFORME A LA AUDIENCIA PROVINCIAL DE HUELVA, ACERCA DE LA SALUD MENTAL DE:

MARTÍN VITUTIA CAMACHO

I.­ PARTE EXPOSITIVA

Paciente de 41 años, con 2 hijos, internado en el Centro Penitenciario de Sevilla II.

ANTECEDENTES PERSONALES

Estudios de BUP sin terminar.

Policía Nacional.

La educación que ha recibido ha sido normal.

En el tiempo que ha estado ingresado, desde abril, en la prisión Sevilla II, en su Historia Clí­nica se recoge que mantiene tratamiento de su psiquiatra con Valium y Rivotril, hasta el día 20/9/95 en que se sustituye el valium por dorken 25. Para posteriormente pasar a Sedotime de 30 por la noche, junto al rivotril, que es la mediación que toma actualmente.

Las analíticas son normales, hay referido unas negativas a ser explorado por el oftalmólogo, a la vacuna de hepatitis B y a la prevención antituberculosa.

No hay referido ningún cuadro de trastornos depresivos, ni psicóticos, que demanden una me­dicación añadida. No hay referido ninguna interconsulta al Hospital Psiquiátrico que se encuentra contiguo al Módulo donde está internado el informado.

ANTECEDENTES FAMILIARES

Sin antecedentes en Psiquiatría.

Madre intervenida de Bocio.

Padre con arterioesclerosis.

 

PSICOPATOLOGÍA ACTUAL

En el momento de la exploración se encontraba bien orientado en tiempo y espacio y con buen nivel de conciencia. No se apreciaba inquietud psicomotriz.

No hay trastornos en la forma, ni en el curso, ni en el contenido del pensamiento. No hay pa­tología para pensar en una Psicosis.

No se aprecian síntomas depresivos. No hay trastornos de memoria. No hay trastornos de conducta.

Durante las entrevistas se encuentra vestido en chandal y con una camiseta sin mangas, colabo­rador, en las conversaciones elude ser preciso utilizando circunloquios, si llama la atención que con frecuencia culpabiliza a la mujer y a la familia de esta de las diversos hechos negativos, acontecidos en los últimos años, tanto que indica que hasta el accidente de coche que sufrió fue consecuencia de que el vehículo perteneciera a su cuñado y que su mujer le había pedido que lo condujera.

ESTUDIOS PSICOLÓGICOS

1.   CUESTIONARIO DE PERSONALIDAD MMPI

Se le ha practicado el Inventario Multifásico de la Personalidad de Minnesota.

El hecho de emplear dicho cuestionario es porque es la más prueba clínica frecuentemente

utilizada, ([1]) y de forma comprobada ha sido el más empleado en los Estados Unidos.

En la actualidad esta siendo empleado en muchos casos Judiciales, de forma mas sistemati­zada para proveer de información acerca de la personalidad en acusados o litigantes en que los factores de ajuste psicológico son pertinentes para resolución del caso. ( [2])

Es un inventario relativamente fácil de administrar, se responde simplemente con una respues­ta ( verdad/falso ) a cada ítem. Pueden entenderlo personas de poca cultura. Resulta fácil de co­rregir y evitar errores subjetivos. Da una gran confiabilidad en el procesamiento y elaboración de resultados, se puede repetir fácilmente por otros técnicos de parte, por lo que resulta que es una determinación decisiva en casos forenses.

Esta fiabilidad objetiva en la recogida de datos, en su elaboración y obtención de resultados y su comparación estadística, es especialmente importante en aplicaciones forenses. Los perfi­les de personalidad y comportamiento resultan fáciles de aplicar en los casos de corte. Y dado su éxito por la fácil interpretación por los jurados ha sido tomado en cuenta a la hora de las sen­tencias. ([3])

RESULTADOS EN EL CUESTIONARIO DE PERSONALIDAD MMPI

Se obtiene en esta escala el siguiente código de Welsh: 1”64380’257­7:22:8

El perfil obtenido es válido y fiable, ya que las escalas de sinceridad (L), validez (K) y fiabilidad (F) indican que nuestro informado ha sido sincero en sus respuestas.

La puntuación más elevada del perfil corresponde a la escala Hs que pone de manifies­to la existencia de un fuerte componente de ansiedad, su concepto de la vida es pesimista y por lo general se encuentra insatisfecho; demanda mucho la atención de los demás y es muy crítico con lo que hacen los otros.

La puntuación en la escala Pa nos indica que se trata de una persona es demasiado sus­picaz, sensible e impresionable con la opinión de los demás, resentido, hostil y con tenden­cia a discutir. Siente que la vida es injusta con él y tiende a racionalizar y a culpar a los de­más de sus propias dificultades.

Se obtiene además una puntuación significativamente alta en la escala Pd, lo cual nos indica que se trata de un individuo muy impulsivo, que procura la satisfacción inmediata de sus impulsos. Con frecuencia no planea su conducta muy bien y puede actuar sin con­siderar las consecuencias de sus actos. Es muy impaciente y tiene una tolerancia a la frus­tración limitada. Sus conductas pueden incluir un juicio escaso y corre riesgos innecesa­rios. No se beneficia de la experiencia y puede meterse una y otra vez en las mismas difi­cultades. ([4])

Por último, dentro de las Escalas Secundarias, las puntuaciones obtenidas nos indican que se trata de un sujeto que en la actualidad está inadaptado psicológicamente y que no está bien preparado para enfrentar los problemas y las tensiones; carece de confianza en sí mismo y es estereotipado en su enfoque de los problemas. Carece de sentido del deber hacia los demás y no está dispuesto a asumir las consecuencias de sus propias conduc­tas, dado su escaso sentido de la honestidad la integridad y responsabilidad. Hay una es­casa capacidad para controlar las propias conductas.

En síntesis:

Nuestro informado presenta una personalidad en la que predominan rasgos como la im­pulsividad, impaciencia y poco sentido de la responsabilidad. Se encuentra insatisfecho con su vida pero culpabiliza a los demás de sus propios problemas. Es muy suspicaz; se encuentra resentido, desconfiado y hostil.

2.­TEST DE RORSCHAH

Resultados obtenidos por: D. MARTÍN VITUTIA CAMACHO

 

 

A continuación se exponen los porcentajes del informado y los parámetros considerados como normales en el RORSCHACH. ([5])

Según los resultados obtenidos en el test de Rorschach que se exponen en las tablas anteriores los rasgos patológicos observados son los siguientes:

Se trata de un sujeto con un buen nivel de inteligencia teórica, aunque con escasa inte­ligencia práctica, estereotipado y con tendencia a la reproductividad (escasa originalidad).

Posee una escasa sintonía afectiva con el entorno y tiene dificultades para establecer vínculos afectivos.

Presenta una gran labilidad afectiva, con gran impulsividad y con dificultades para de­morar o postponer los impulsos.

No hay rasgos patológicos que puedan llevar a concluir que padezca una enfermedad mental ni trastorno de personalidad.

 

3.­SIDAM.­ENTREVISTA ESTRUCTURADA PARA EL DIAGNOSTICO DE DEMENCIA TIPO ALZHEIMER, DEMENCIA MULTIINFARTO Y DEMENCIAS DE OTRA ETIOLOGÍA.

 Para llevar a cabo tanto el estudio neuropsicológico como el diagnóstico se han utilizado el Mi­ni Mental State Examination (Folstein et al, 1975) ([6]) y la ya mencionada Entrevista Estructurada para el diagnóstico de la Demencia de tipo Alzheimer, Multinfarto y de otra etiología específica se­gún criterios CIE­lO y DSM­III­R (Zaudig etal,1991).([7])

 

4.­         Mini Mental State Examination:

Instrumento de screening de rápida administración, explora una serie de funciones básicas: orientación temporo­espacial, memoria inmediata, a corto y largo plazo, atención, cálculo, y capa­cidad viso­espacial. Da una puntuación final sobre 30 puntos, estableciendose el punto de corte para la patología cognitiva en 24 ,por debajo de la cual se entiende que hay un deterioro en las funciones superiores. Su validez y fiabilidad son elevadas y es un instrumento ampliamente utili­zado, estando adaptado en numerosos países para diversidad de poblaciones (Commenges et al, 1992; Park et al, 1991; Kay et al, 1985; Lobo y Ezguerra, 1979).

 

5.  ­Entrevista Estructurada para el diagnóstico de la Demencia de tipo Alzheimer, Multiinfarto y de otra etiología específica según criterios CIE­-lO y DSM­III­R (SI­DAM):

 La SIDAM fue diseñada no sólo como método de screening lleva incluido tanto el Mini Mental State de Folstein y colaboradores, como una versión ampliada del mismo), sino que sin la complejidad de otros se intenta hacer una aproximación diagnóstica lo más adecuada posible.

 Descripción/la SJDAM se subdivide en los siguientes apartados fundamentales:

 A.        Una breve entrevista clínica semiestructurada, con preguntas abiertas tanto hacia el paciente como a terceras personas (acompañantes y/o cuidadores); iría encaminada a recoger informa­ción básica acerca de la historia clínica pasada y actual tanto desde el punto de vista médico como puramente psiquiátrico.

B.        Prueba o test estandarizado a realizar por el paciente, con la finalidad de medir los ren­dimientos cognitivos; se compone de 40 ítems (cada ítem puede estar compuesto de va­rias preguntas). Las respuestas correctas se suman con lo cual se obtiene la tasa o pun­tuación total denominada SISCO ( SIDAM Score), que puede oscilar entre O (trastorno cognitivo máximo) y 55 (ausencia de daño cognitivo). La SISCO puede a su vez dividir­se en 10 subpuntuaciones o subsíndromes ( puntuaciones sindrómicas) que se pueden usar independientemente para evaluar los resultados en áreas específicas, como memo­ria, orientación o juicio . Es en este apartado donde se cubren todos los items del MMSE de Folstein et al (1975) así como de la versión ampliada del mismo (Farmer y Helzer, 1986).

C.        Una lista estructurada para el diagnóstico de la demencia multiinfarto (DM1), que incluye la Escala de Hachinski (Hachinski et al, 1975) y la Escala de Isquemia modificada (Rosen et al, 1980).

Es en estas subsecciones donde también se recoge la información aportada por terceras per­sonas referente a cambios en la personalidad y actividad social.

D.        Un gradiente de severidad de la demencia (DSM­JII­R/ICD­10).

E.        Una lista de trastornos médicos pasados y presentes (esta información se obtiene a través de informes médicos o de la historia clínica).

F.         Un resumen de todas las puntuaciones obtenidas.

G.        Un sencillo algoritmo diagnóstico (DSM­IIJ­R: criterios A­E; ICD­l0: criterios Al­D).

 

RESULTADOS

•          Minimental=27 ( menos de 24 se considera deterioro)

•          SISCO= 46 ( no hay deterioro cognitivo global )

•          Déficit leve en memoria inmediata y reciente.

•          Orientación cálculo y copia son normales

•          Memoria a largo plazo normal

•          Pensamiento abstracto normal

•          Capacidad de Juicio normal

Funciones corticales elaboradas: afasias, apraxias y agnosias sin alteración.

No cumple los criterios diagnósticos ni CIE y DSM, para ser incluido en una Demencia ni en un Deterioro orgánico cerebral.

 

II.­PARTE REFLEXIVA

CONSIDERACIONES CLÍNICAS

A)   Si el procesado, Martín Vitutia Camacho, padece o padecía al momento de autos, alcohole­mia, y qué efecto causa o causaba en el mismo la ingestión de alcohol o a su abstinencia.

Es necesario determinar si el informado presentaba una dependencia alcohólica (alcoholismo crónico) o si se trata simplemente de un Abuso de Alcohol.

El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales establece los siguientes crite­rios para determinar que existe abuso de sustancia, este caso  ABUSO DE ALCOHOL (DSM­IV: 305.00) ( [8])

 A.         Un patrón desadaptativo de consumo de sustancias que conlleva un deterioro o malestar clí­nicamente significativos, expresado por uno (o más) de los ítems siguientes durante un perío­do de 12 meses:

1.         Consumo recurrente de sustancias, que da lugar al incumplimiento de obligaciones en el trabajo, la escuela o la casa (p. ej. ausencias repetidas o rendimiento pobre relacionados con el consumo de sustancias, etc.).

2.         Consumo recurrente de la sustancia en situaciones en las que hacerlo es físicamente pe­ligroso (por ej. conducir un automóvil o accionar una máquina bajo los efectos de la sus­tancia)

3.         Problemas legales repetidos relacionados con la sustancia (por ej. arrestos o comporta­mientos escandalosos debidos a la sustancia)

4.         Consumo continuado de la sustancia, a pesar de tener problemas sociales continuos o re­currentes o problemas interpersonales causados o exacerbados por los efectos de la sus­tancia (p. ej. discusiones con la esposa acerca de las consecuencias de la intoxicación o violencia física)

 B.         Los síntomas no han cumplido nunca los criterios para la dependencia de la sustancia.

Para poder establecer el diagnóstico de “Dependencia del alcohol” las actuales clasifi­caciones diagnósticas contemplan la necesidad de que aparezca el llamado Síndrome de Abstinencia tras interrumpir el consumo.

1.­En el caso de nuestro informado, no se refiere nada de ello en la historia clínica de la prisión Sevilla 2, no consta que haya requerido atención médica por presentar los sín­tomas propios de este síndrome, a pesar de que tras el ingreso en prisión se interrum­pe el consumo de alcohol.

2.­No tenemos datos que prueben su consumo de alcohol en la magnitud que refiere el informado. En las declaraciones iniciales de los Policias que le detienen no se aprecia en ninguna de ellas que se indique un estado de embriaguez, salvo en una de ellas que indica que el detenido acababa de pedir una copa en el bar donde lo en­cuentran.

3.­Por ello se puede indicar que según lo que refiere el informado había un consumo de alcohol, pero que no llega a ser una dependencia y menos, llegar a causar una psicosis alcohólica, grado extremo del alcoholismo.

4.­No existen datos que nos hagan pensar que exista un dependencia alcohólica y por tan­to que el día de autos se encontrara bajo efectos del síndrome de abstinencia, ni datos reales de que estuviera bajo los efectos de una Intoxicación Alcohólica.

Por tanto consideramos que el informado no presenta Dependencia Alcohólica, sino únicamente Abuso de Alcohol y por tanto no ha padecido el llamado Síndrome de Abs­tinencia que hubiera podido mermar su capacidad intelectiva y volitiva el día de autos y tampoco hay referencias que presentara síntomas físicos visibles de una intoxicación etílica.

B.       Si el procesado padece o padecía al momento de autos el denominado “Síndrome del Norte”.

El Síndrome del Norte, es aquella conducta desviada de algunos miembros de las Fuerzas de Seguridad que actúan en el País Vasco. Surge como consecuencia de una situación de aislamien­to, al sentirse marginados y rodeados por una sociedad hostil y desafectiva, sumándose a esta si­tuación de aislamiento otros elementos estresantes.

El Síndrome del Norte se expresa en forma de un deterioro que lleva a estos pacientes a un comportamiento de distrés social, familiar o profesional ante el entorno hostil en constante si­tuación de crítica por su labor, que además es una labor estresante por el aumento del riesgo vital en sus actuaciones, junto a los horarios prolongados e irregulares. El cuadro clínico que se genera es el de trastorno por ansiedad y estrés postraumático, con especial desconfianza y re­celo, con situación de hipervigilancia y alarma y provocando una situación de agotamiento psi­cosomático. ([9])

Este tipo de trastorno se desarrolla después de largas estancias en el País Vasco, cuan­do es notorio que los mecanismos de adaptación son ineficaces. En el caso de nuestro in­formado las estancias nunca ha sido por periodos largos y por tanto difícilmente las situa­ciones de tensión han sido prolongadas.

Por otro lado no hay constancia de que haya requerido asistencia psicológica o psiquiá­trica por este motivo, ni en esas fechas, ni posterioremente, como es lo habitual en perso­nas que padecen este trastorno. Y por otro lado, la simple estancia o destino en el País Vas­co, no determina que se desarrolle el trastorno.

 En la actualidad además no presenta una sintomatología que reuna los criterios para el diagnóstico de Síndrome del Norte.

Por tanto no hay datos que nos hagan pensar que el informado haya padecido alguna vez o padezca en la actualidad el denominado Síndrome del Norte.

C.   Si el procesado padece o padecía al momento de autos celotipia de base o fundamen­to alcohólico.

CELOTIPIA ALCOHÓLICA

El tema de los celos se encuentra estrechamente ligado a la patología alcohólica, pero den­tro de las psicosis alcohólicas, es decir en los grados máximos de pérdida de contacto con la realidad.

En orden de frecuencia es un tipo de psicosis alcohólica de menor frecuencia de presentación en la clínica, tanto que en la DSM IV, Manual de Diagnóstico de los Trastornos mentales, ya ni si­quiera la cita como tal.

El cuadro clínico se caracteriza por la presencia de unas ideas delirantes de celos, que pue­den estructurarse en un sistema sólido, con las consiguientes repercusiones en la conducta del paciente y en la convivencia familiar. Se trata de pacientes un riesgo alto de actuar sus sospechas y convicciones.

Considerada como una forma de psicosis alcohólica para Alonso­Fernández, uno de los Psi­quiatras más versados en el tema del Alcoholismo, el “delirio de celos” en sentido estricto. Suele constituir una estructura delirante, asimilable a la esquizofrenia. Se considera una esquizofrenia desencadena por el alcohol.

Por lo que en el caso de nuestro informado, dificilmente se puede hablar de celotipias, si no hay enfermedad mental de base y no hay alcoholismo en la magnitud requerida para desencadenar una Psicosis alcohólica.

Recordemos que no hay informes periciales que hablen de una enfermedad mental, que no hay datos suficientes probados para hablar de un alcoholismo en la magnitud que refiere el informado, más bien todo lo contrario, en las declaraciones de los Poli­cías que le detienen no se manifiesta que el informado esté ni siquiera en estado de em­briaguez.

D. Si el procesado padece o padecía el síndrome de “Cola Caballo”

El diagnóstico de Síndrome de Cola de Caballo, es un diagnóstico de una enfermedad física, secuela de un accidente anterior.

Una enfermedad física por sí sola no genera patología mental, no altera la capacidad vo­litiva ni en este caso le incapacita para llevar una vida adaptada.

Por lo que hablar de esta enfermedad física en relación al día de los hechos es irrele­vante.

E. Si el procesado padece o padecía de Encefalopatía Minor

1.­Dicho diagnóstico no aparece en la Manual de Diagnóstico de Trastornos mentales, DSM IV, reconocido internacionalmente como el sistema de referencia a la hora de diagnosticar en psiquiatría.

2.­La encefalopatía simple o minor, es un trastorno encefalopático base sobre el que se montan los demás trastornos encefalopáticos; psicopatológicamente se corres­ponde con un psicosíndrome orgánico. Con la desintoxicación y abstinencia se consigue la normalización absoluta a los 3 años. ( [10])

3.­El fundamento de dicho diagnostico según los forenses que lo exploran en primera instancia es la existencia de un leve deterioro en sus capacidades intelectivas, me­dido con el MMS. Sin que se aporte ninguna prueba objetiva tipo TAC. 4.­No hay datos de la persistencia de dicho trastorno y no han pasado 3 años, desde que se habla de dicho encefalopatía. Los resultados del Test neuropsicológico y del Test de Rorschach tampoco hablan de dicha encefalopatía o de sus secuelas.

F.   Qué efectos pueden causar sobre la Psiquis del procesado la conjunción de dos o más de las afectaciones más arriba mencionadas.

En nuestra opinión, se han descartado todas las afecciones, salvo el consumo excesi­vo de alcohol, y el síndrome de cola de caballo.

Únicamente el consumo excesivo de alcohol pudiera causar alguna alteración, pero nunca una pérdida de la capacidad volitiva, del saber y entender, sobre el bien y el mal.

G.   Cuál es el criterio de los peritos sobre la imputabilidad del procesado

Dado que en las sucesivas reuniones de la Asociación de Psiquiatría Forense con los magistrados se concluye que la imputabilidad es un término legal, que no debe ser usado ni medido por los peritos psiquiatras, nos abstenemos de hacerlo.

H.   Características de la personalidad del informado

Según los resultados de los test de personalidad que se han aplicado al sujeto, MMPI, Test de Rorschach, SIDAM, Mini­mental de Folstein y las entrevistas al informado, los infor­mes de los Peritos Forenses y el informe del Psicólogo de la Prisión que nuestro informa­do posee:

­

Buen nivel de inteligencia teórica, aunque con escasa inteligencia práctica. ­

 

Escasa sintonía afectiva con el entorno, con dificultades para establecer vínculos afectivos

 

Es suspicaz y sensible a la opinión de los demás

­

Tiene escaso control sobre sus impulsos

­

Culpabiliza a los demás de sus propios problemas

­

Impaciente y tiene una tolerancia a la frustración limitada

­

Carece de confianza en sí mismo

­

Es estereotipado en su enfoque de los problemas

­

Escaso sentido de la responsabilidad y el deber. No está dispuesto a asumir las con­ secuencias de sus propias conductas

Estos rasgos son características de su personalidad en la actualidad, pero no se llegan a reunir los criterios necesarios para configurar una enfermedad mental, ni siquiera un Trastorno de Personalidad.

 

III.­CONCLUSIÓN

PRIMERA

Nuestro informado a la luz de las entrevistas y estudios psicológicos administrados, no presenta en la actualidad ninguna enfermedad mental.

 SEGUNDA

En relación a su personalidad se puede afirmar que hay un predominio de determina­dos rasgos o características, pero que en ningún caso configuran un Trastorno de Perso­nalidad. En caso de existir dicho diagnóstico debería ser previo y haber sido detectado en su ingreso en la Policía.

 TERCERA

Es una persona normal, con poco control de sus impulsos y con poca tolerancia a la frustración y que proyecta en los demás la culpa de sus problemas.

CUARTA

En lo momento de los hechos estaban conservadas su capacidad de entender, querer y de obrar, y no presentaba una perturbación significativa en el conocimiento de la realidad sabiendo lo que hace y el alcance de sus acciones.

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MMPI, Cuestionario de personalidad

Resultados para uso exclusivo y posterior interpretación del profesional

41 años, Varón, VITUTIA CAMACHO

Escala PDT 123 456 78 9 9
———— — — 1. ....0 ....0 ....0 ....0 ....0 ....0 ....0 ....0 ....0 ....9

 

MMPI­? 9 50 *************************
MMPI­L 7 56 ****************************
MMPI­F 22 79 **************************************** ++
MMPI­K 8 37 ****************** _

 

MMPI­Hs 27 83 ***************************************** ++
MMPI­D 30 67 ********************************* +
MMPI­Hy 32 71 ************************************ ++
MMPI­Pd 34 74 ************************************* ++
MMPI­Mf 31 57 *****************************
MMPI­Pa 21 75 ************************************** ++
MMPI­Pt 33 56 ****************************
MMPI­Sc 47 70 *********************************** ++
MMPI­Ma 19 46 *********************** _
MMPI­Si 44 70 *********************************** ++
 

Código = 1”64380’257­7 : 22: 8

MMPI­Es 32 29 *************** _
MMPI­Dy 30 59 ******************************
MMPI­Do 12 40 ******************** _
MMPI­Re 14 32 **************** _
MMPI­Cn 22 42 ********************* _

 

MMPI­NE 90 ********************************************* ++

MMPI­PS 67 ********************************** +

MMPI­IN 67 ********************************* +

 ———— — — 1 ...0 ....0 ....0 ....0 ....0 ....0 ....0 ....0 ....0 ....9

123456 78 9 9

NOTA.­ En el margen derecho se han señalado con un signo‘+’ las escalas cuya puntuación T está comprendida entre 60 y 69,y con dos signos‘++’  las escalas con T  igual o superior a 70 (muy significativas).


 

[1] . Lubin,R.J.; Larzen,R.M.; Matarazzo,J.; (1984) Patterns of psychological test usage in the United States: 1935­1982. Rev. American Psychologist, 39, Pag. 451­454.

[2] . Henneth, S.; Butcher,J.N.; Seelen,J.; THE MMPI, MMPI2 y MMPI­A IN COURT. A practical guide for expert wit­nesses and attorneys. Ed. American Psychological Association. Washington 1993, Pág 14.

[3] . Henneth, S.; Butcher,J.N.; Seelen,J.; THE MMPI, MMPI2 y MMPI­A IN COURT. A practical guide for expert wit­nesses and attorneys. Ed. American Psychological Association. Washington 1993.Pág. 41

[4] . Id. Pág. 46­47.

[5] . PORTUONDO, J.A. (1976) El Psicodiagnóstico de RORSCHACH en la Psicología Clínica. Madrid, Biblioteca Nueva. pág. 264­265.

[6] . Folstein, N.F., Folstein, S.E. and MacHugh,P.R., (1975) Minimental State. A practical method for grading the cognitive state of patients for the clinician. Journal os psychiatric research, N1 12, pág 189­198.

[7] . Zudig, M. Et al., (1991) SIDAM A structured interview for the diagnosis of dementia of alzheimer type, multi­in­farct dementia and dementias of other aetiology according to ICD­10 and DSM III­R; Psychological Medicne, N1 21, pág. 225­236.

[8] . DSM­IV.Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Ed. Masson, Madrid 1995

[9] . GARCÍA ANDRADE, J.A.: Psiquiatría Criminal y Forense. Madrid. Ed. Centro de Estudios Ramón Areces. 1993. págs. 197­198.

[10] . Fernández Arguelles, P.; Rubio, P.; (1996) Encefalopatías alcohólicas, Rev. Monografías de Psiquiatría. Vol. 6, Pág. 24 y 25.

 

Para citas de este capitulo:

Núñez de Arco, Jorge. La Victima. Ed. Proyecto Sucre Ciudad Universitaria. Sucre. 2004:362-376